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Qué satélite sirve para tu pregunta, y cuál no

Hay decenas de satélites mirando la Tierra ahora mismo y muchos son gratis, pero cada uno mide una cosa distinta, con su resolución, su frecuencia de paso y sus límites. Esta guía es para decidir qué dato pedir antes de gastar en una campaña. No es un caso: es una herramienta de planificación.

Globo 3D con satélites reales orbitando, con las posiciones sacadas de sus datos orbitales, y su cono de visión, que es lo que cada uno ve en el suelo. Filtrá por tipo (óptico, SAR, térmico, hiperespectral, nocturno, geoestacionario) y tocá un satélite en la leyenda para iluminar su cono, ver su traza terrestre y qué dato saca. Mirá el contraste: PRISMA mira una franja angosta, Sentinel-3 barre ancho, y el geoestacionario GOES ve casi un hemisferio de una sola vez. El terminador día/noche muestra qué mitad del planeta está iluminada, que es lo que necesitan los sensores ópticos; Suomi-NPP/VIIRS, en cambio, mira justamente el lado oscuro y capta las luces de ciudades y del flaring de gas.

Qué te ahorra decidir esto antes

  • Saber si tu pregunta tiene sensor, antes de armar un pliego o pedir una cotización. Algunas no lo tienen, y descubrirlo temprano vale tanto como resolverlas.
  • Descartar rápido. Para ver un cambio hace falta imagen antes y después. Esa condición sola tumba la mitad de las ideas, y se chequea en cinco minutos con la columna de archivo del catálogo.
  • No pagar por lo que es gratis. Buena parte de lo que se termina cotizando como imagen comercial lo resuelven Sentinel, Landsat o un modelo de elevación público. Los seis casos de acá se hicieron enteros con datos abiertos.
  • Evaluar el estudio de un tercero. Si te presentan un trabajo satelital, esto te da las cuatro preguntas que hay que hacer: qué resolución, cada cuánto pasa, desde cuándo hay archivo, y qué no puede afirmar ese sensor.

Qué se puede medir, y con qué sensor

  • Cómo se mueve el suelo, sea subsidencia, deslizamientos o volcanes, con radar interferométrico.
  • Cuánto material se sacó o se puso en minería y obra, comparando modelos de elevación.
  • Vegetación, agua, incendios y temperatura, con sensores ópticos y térmicos.
  • Qué mineral hay en superficie, con sensores hiperespectrales.
  • Actividad industrial y flaring de gas, por la huella lumínica nocturna.

Lo potente no es una foto: es la serie temporal. Casi todo lo que sirve sale de comparar un antes con un después.

Lo que decide si un estudio es viable

No es solo el tamaño de píxel. Es cada cuánto pasa el satélite sobre tu zona y hasta cuándo llega su archivo. Landsat cubre desde 1985 y Sentinel-1 desde 2014, mientras que el infrarrojo fino de ASTER murió en abril de 2008, y eso fija qué escenas sirven para mapear alteración. Para ver un cambio hay que tener imagen antes y después, y esa condición sola descarta la mitad de las ideas.

Dónde la guía dice que no

Las cifras del catálogo se desactualizan y las posiciones del globo son ilustrativas: los datos orbitales cambian a diario. Esta guía prioriza la intuición sobre la exactitud de cada número, así que antes de comprometer una campaña hay que confirmar en el portal del operador. Y hay preguntas que no tienen sensor: parte de planificar bien es descubrir eso temprano.

Cómo recorrerla

  • Catálogo de misiones — la tabla grande: gratis contra pago, resolución, revisita y cómo se accede. Tu lista de compras.
  • Cómo elegir — un árbol de decisión que arranca en la pregunta, no en el satélite, y las cuatro preguntas para evaluar una propuesta ajena.
  • Los seis casos reales — de la teoría a la práctica, cada uno con lo que el método no pudo afirmar.

Cubre Sentinel-1 y 2, Landsat, ASTER, EMIT, VIIRS, TROPOMI, Copernicus DEM y varios más, todos con acceso público y gratuito. Es material didáctico, no un caso de cliente: está para que puedas planificar tu propio estudio o evaluar el de otro. ¿No sabés si tu pregunta se puede medir desde el espacio? Contame qué necesitás saber y te digo si hay sensor, con qué resolución y desde qué año hay archivo, o si conviene medirlo de otra forma. Escribime.